jueves, 21 de agosto de 2008

Maestro en el Arte de Escribir

Homenaje a Jorge Luis Borges

Será tal vez la carencia de identidad que en general vivenciamos los argentinos, lo que nos dificulta el reconocimiento de nuestros símbolos, nuestros artistas, nuestros intelectuales, nuestros científicos, nuestros deportistas, etc.
Solo empezamos a incorporarlos como “nuestros”, una vez que han sido observados y homenajeados en otros lugares, por otras culturas; pero siempre fuera de nuestro territorio.
Esto genera para muchos, orgullo verdadero y sentimientos de admiración por un compatriota exitoso.
En otros casos, aparece un falso orgullo, incapaz de responsabilizarse por las propias limitaciones, desestimando la posibilidad de aprender y nutrirse a través de ese personaje.
Desde esta óptica es que hoy, a 109 años de su nacimiento, quiero escribir sobre

Jorge Luis Borges, reconociendo en mí, mi argentinidad, instalando mi autocrítica, pero con el desafío de enfrentarme a mi desapego.






Nacido en Buenos Aires el 24 de Agosto de 1899, fue uno de los escritores más reconocidos de habla hispana del S.XX.
Su padre, entrerriano y dedicado a la abogacía y la enseñanza de psicología, tenía aspiraciones literarias que concretó en una novela, “El caudillo” y varias poesías.
Es de destacar la influencia que éste ejerció sobre su hijo, quien lo recordaba con estas palabras:






_"Él me reveló el poder de la poesía; el hecho de que las palabras sean no solo un medio de comunicación, sino símbolos mágicos y música”-
(Pensamiento que comparto absolutamente y puede leerse en la introducción a mis Blogs).

Su ascendencia, hizo que creciera como bilingüe, ya que en su casa natal se hablaba tanto el idioma español como el inglés.
A los 4 años sabía leer y escribir, y
a los 7, escribió su primer relato: “La visera fatal”.
A causa de la ceguera progresiva padecida por su padre, y que más tarde lo afectaría a él también, fueron a Europa por tratamientos oftalmológicos y se instalaron en Ginebra, escapando de la Primera Guerra Mundial.
Finalizadas las hostilidades de la guerra, se dirigieron a España donde participó del movimiento literario ultraísta, que luego encabezó en Argentina, escribió dos libros que no publicó, colaboró con poemas, realizó críticas literarias para revistas y
se inició en la poesía, siendo la primera: “Himno al mar”, publicada en 1919.
Regresa a Buenos Aires en 1921, momento en el que “redescubre” su ciudad natal, siendo su fuente de inspiración.
Funda diversas revistas y publica su primer Libro de Poesías

“Fervor de Buenos Aires”, que será la base de toda su obra posterior.
En 1949 se editó su obra narrativa “El Aleph”, considerada como la mejor colección de sus relatos y cuya segunda edición, con nuevos cuentos, fue publicada en 1952.
En 1955 fue elegido Director de la Biblioteca Nacional
, cargo que ocupó durante 19 años.
Simultáneamente con este nombramiento, percibe la profundización de su ceguera, lo que no impidió que continuara con su carrera de escritor, ensayista, conferencista, ni el aprendizaje de nuevas lenguas ni el abandono de la lectura, para lo cual requería de alguien que le leyera en voz alta,
Esta situación fue vivida por Borges como una contradicción del destino y que años más tarde manifestara:

-"Poco a poco fui comprendiendo la extraña ironía de los hechos. Yo siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca. Ahí estaba yo. Era, de algún modo, el centro de novecientos mil volúmenes en diversos idiomas. Comprobé que apenas podía descifrar las carátulas y los lomos. Entonces escribí el “Poema de los Dones”

“Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche”

En 1961 obtuvo el Premio Internacional de Literatura, junto con Samuel Beckett, en Mallorca; galardón que le posibilitó el reconocimiento internacional y la traducción de sus obras a diversos idiomas.
En 1973 fue declarado “Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires”.
Al año siguiente por primera vez publicó sus Obras completas.
Luego de haberse casado por segunda vez, con su ex discípula María Kodama, falleció el 14 de Junio de 1986, en Ginebra donde yace, accediendo a su última voluntad.

Algunas de sus obras:

Algunos de sus Cuentos:
Historia universal de la infamia
Ficciones
El Aleph
La muerte y la brújula
El libro de arena
El sur
Algunos Ensayos:
Inquisiciones
El idioma de los argentinos
Historia de la eternidad
Siete noches
Nueve ensayos dantescos.
Algunas de sus poesías:
Fervor de Buenos Aires
Luna de enfrente
El hacedor
La Rosa Profunda
Los Conjurados
Algunas Antologías
Antología personal
Libro de sueños
Además escribió innumerable cantidad de obras en colaboración con:
Vicente Huidobro, Bioy Casares, Silvina Ocampo, Silvina Bullrich, Ernesto Sábato, etc.

En su Homenaje, transcribo tres de las poesías que pertenecen a “Fervor de Buenos Aires”
finalizando con un poema de mi autoría, humildemente dedicado a mi ciudad
y tal vez, con el mismo fervor que Borges sentía por ella.
Las Calles

Las calles de Buenos Aires
Ya son mi entraña.
No las ávidas calles,
Incómodas de turba y ajetreo,
sino las calles desganadas del barrio
casi invisibles de habituales,
enternecidas de penumbras y ocaso
y aquellas más afuera
ajenas de árboles piadosos
donde austeras casitas apenas se aventuran,
abrumadas por inmortales distancias,
a perderse en la honda visión
de cielo y llanura.
Son para el solitario una promesa
porque millares de almas singulares las pueblan.
únicas ante Dios y en el tiempo
y sin duda preciosas.
Hacia el Oeste, el Norte y el Sur
se han desplegado –y son también la patria- las calles;
ojalá en los versos que trazo
estén esas banderas.













La Vuelta

Al cabo de los años del destierro
volví a la casa de mi infancia
y todavía me es ajeno su ámbito.
Mis manos han tocado los árboles
como quien acaricia a alguien que duerme
y he repetido antiguos caminos
como si recobrara un verso olvidado
y vi al desparramarse la tarde
la frágil luna nueva
que se arrimó al amparo sombrío
de la palmera de hojas altas,
como a su nido, el pájaro.
¡Qué caterva de cielos
abarcará entre sus paredes el patio,
cuánto heroico poniente
militará en la hondura de la calle
y cuánta quebradiza luna nueva
infundirá al jardín su ternura,
antes que vuelva a reconocerme la casa
y de nuevo sea un hábito!













Ausencia

Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.




Imágenes de Buenos Aires... con fervor.














Vista peculiar del Obelisco El Obelisco desde Avenida Corrientes













Vista de la Casa de Gobierno (Casa Rosada). Palacio de Justicia (Tribunales)













Biblioteca Nacional Barrio de la Recoleta














Vista de la ciudad desde el Río de la Plata Puente de la Mujer sobre un dique











Vistas de Puerto Madero


"A mi Buenos Aires, con fervor"

Atesora en su contorno,
la inmensidad de un río
salpicando su rostro de mujer desenfadada,
mientras su ropaje esconde
puñados de tristezas ahogadas.

Un universo verdoso

abraza su singular cintura,

conquistando su mirada altiva

que encierra el sol en sus ojos

disimulando su realidad, enseguecida.

Amaneceres bulliciosos

de agitadas caminatas

se expanden como relámpagos en el cielo,

hilvanando las horas

que transcurren como en cápsulas de hielo.

Se escabullen a sus lados

callejones sin salida

de grises empedrados sinuosos,

que ocultan en sus rincones

miles de secretos y llantos silenciosos.

Aromas diversos acompañan

el asomar de la tarde,

cuando una lluvis de flores

riega ansiados caminos de regreso

o cubre con su manto, el despertar de nuevos amores.

Asientos solitarios emergen en las plazas

cuando al caer la noche

tiemblan y se opacan las estrellas,

al alumbrar las sombras con farolas

y haces de luz resplandecen en sus calles bellas.

Bandoneones, bocinas y cantos,

curiosos, adivinos y danzas,

pueblan sus esquinas de personajes multicolores

que transitan sus sueños

creyéndose poetas, dueños de la verdad o cantautores.

Tu historia de inmigrantes me dio vida

y con "fervor" te escribo

Mi Buenos Aires querido,

cautivante, pasional y nostálgico...

que aunque muera mi sangre, no caerás en mi olvido.

Autor: Eliana Roiger

23 de Agosto de 2008.

Información y recopilación de datos: http://es.wikipedia.org/

Fotografía de J. L. Borges: Esta imagen es de dominio público porque el copyright de esta fotografía, registrada en la Argentina, ha expirado. (Todas las obras fotográficas de más de 25 años de antigüedad pasan al dominio público luego de 20 años desde su primera publicación, conforme Ley 11.723, Artículo 34 y sus modificaciones, y el Artículo 7 inc. (4) del Convenio de Berna).

Fotos de Buenos Aires: Guillermo Bachmann.

Este post está dedicado a la memoria de Jorge Luis Borges y a todas aquellas personas que han apreciado su obra antes que yo. Y a mis amigos y conocidos blogueros, quienes por su admiración hacia este eximio escritor, han despertado en mí la curiosidad, el interés y el respeto por este gran artista.

8 comentarios:

María dijo...

Mi querida amiga Eliana:

Venía a desearte un feliz domingo y a decirte que, por favor, cuando puedas, te pases por mi blog a recoger un premio que yo te ofrezco con cariño.

Veo que has escrito un buen y nuevo post, muy completo, pero ahora mismo sieno no poder leerlo, para lo cual, en cuanto pueda, me paso por tu blog para leerlo y comentar.

Un beso.

Alejandro Lérida dijo...

Hoy tengo el día borgiano y transcribo aquí dos poemas de este ciego y melancólico bibliotecario, que refleja en cierto modo ese extraño placer de dejar que la tristeza nos invada. A vueltas siempre con la felicidad. Lo que más me gusta de la poesía de Borges es su contención, su tono racional y la sencillez de las palabras que emplea, que por eso producen mayor emoción.

Y ahora dejemos las simétricas porfías del arte y volvamos a la tierra, el agua, el aire, el fuego. al difícil arte de ser feliz.


"El remordimiento"

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido feliz.
Que los glaciares del olvido me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

"1964"

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol (ser) y de la luna

y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

Un beso con memoria, Ely,
que me inclina a ciertos labios.

Jhony dijo...

La argentinidad de mi dulce amiga, quiero egoístamente ser el pater familis de ella, porque siento con orgullo que acabás de expresar lo que intento imprimir desde mi blog. Gracias bb!!!

Germán dijo...

Me gustó el blog, y también me gustó mucho este post en particular, muy completo. Lo único, acá:
«...comprobé que apenas podía descifrar las carátulas y los lomos. Entonces escribí el “Poema de los Dioses”»

Es Poema de los dones, y no de los Dioses.

Voy a leerte más seguido

Saludos!

Ceman dijo...

Te doy la enhorabuena por este post tan completo y lleno de sentimiento.
Tu poema es una obra magnínifica,esta lleno de pasión por tu tierra y de amor, me ha gustado y muy mucho.
por último resaltar unos versos de ese gran genio de la litaratura: "Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde".
simplemente grandioso.

Saludos conversos.

KALISTA dijo...

Eli... acabo de leer este post y me gustó muchísimo, que bien que pintas una ciudad, sus costumbres, que bien definis a Borges, con que dedicación y detalle.
Te soy sincera, leí algunas cosas de Borges y algunas me costó entenderlas, no me es fácil Borges, pero sí recuerdo un poema, que me dejó pasmada, pensé ayyy Diosss como se habrá sentido la musa inspiradora de este poema!!... se llama "el amenazado", lo leí hace mucho, y siempre me gustó muchísimo.
Gracias por compartir todo esto con nosotros, es magnifico.
Besossss...

Doncel dijo...

Eliana,,!!
Que bello te ha quedado este post.
Tu recuerdo y homenaje a Borge, Hijo Ilustre de tu patria, considerado y admirado en todo el mundo.

Y tu poema me ha llegado al alma , cuando lo rematas dicendo:
...que aunque muera mi sangre,
no caerás en mi olvido.

Besos desde Barcelona.
Antonio

Señor De la Vega dijo...

Borges no es solo referente Argentino, sino piedra angular para comprender la literatura contemporánea mundial.
Poeta, rey de las palabras, para él, sin distinción de lenguas, humilde y genial traductor de todo para sublimarlo en cuentos, tan poéticos como totémicos, tan cerrados como abiertos.
Anarquista del mundo y ejemplo singular para un admirador sincero de su obra única.
Gracias señora por honrarlo y gracias por su poema de pincelada deliciosa de una tierra que ama, y que yo amo aún sin conocerla.
Suyo queda, Z+-----