miércoles, 23 de abril de 2008

Arte y Actualidad

Julián Beever en Buenos Aires.

Julián Beever es un artista británico que se dedica a realizar pinturas tridimensionales sobre el asfalto o veredas de las ciudades, sólo con tizas de colores.
Contratado para una publicidad de Movistar, trabajó durante 4 días con sus asistentes en Diagonal Norte y Cerrito, pleno centro de la ciudad de Buenos Aires.


Su originalidad radica en el uso que hace de las perspectivas generando ilusiones ópticas.
Esta técnica llamada Anamorfosis, (del griego “transformar”) implica la deformación o distorsión reversible de una imagen producida mediante un procedimiento óptico, como puede ser el mirar a través de un espejo curvo, o de un procedimiento matemático, por el cual, los cuadrados que forman el plano cartesiano, se deforman quedando más contraídos sobre uno de sus ejes (los cuadrados se deforman en rectángulos).
Es un efecto de la perspectiva que obliga al observador a ubicarse en un determinado punto de vista, desde el que la imagen recobra sus proporciones y claridad.
Otros artistas que incursionaron en esta técnica son:
Bernard Riemann y el argentino Eduardo Relero.

En las fotografías, pueden verme recorriendo la obra desde distintas posiciones, pero sólo el punto de vista del fotógrafo es el adecuado para apreciarla.(Click sobre las fotos para ampliar)








2 comentarios:

Fernando Quiroga dijo...

Me pregunto si algún dia Beever sabrá que su obra solo tuvo sentido para mí por la belleza del complemento con tu imagen...ojo, no me malentiendas, no es que me parece malo lo que hace, solo que al ampliar la fotografía, decidí apreciar mejor, la sensualidad de la dama de la gargantilla...genial lo de Beever, pero mucho mejor tu etérea y delicada actitud al ennoblecer con tu belleza la imagen a tus pies.
Un beso Ely!, excelente post.

Jhony dijo...

Perdón mi ignorancia, bb. ¿el que se desplaza es la obra de Beeveer?, si es así, es muy bonita (rubor), sino es un verdadero contraste, el salvaje capitalismo enfrentado a la natural belleza de una mujer. En eso disciento con Fred, si çBeever lo hubiera sabido no te hubiese dejado acercarte ya que nadie apreciaría su obra.