
Reavivaste en mí
un cariño aletargado,
dormido en los sueños
oculto y deseado.
Intrigaste mis recuerdos
despejando la amnesia
instalada en el tiempo...
rotunda... necia.
Develaste tu nombre
disipando mis dudas,
endulzando la voz en mi garganta
reseca... muda.
Ahuyentaste los miedos
que acobardaron mi alma;
me diste alas, me dejaste volar
entusiasmada, en calma.
Reflotaste la seducción
que un día me había atrapado;
pusiste el cielo en mis manos,
etéreo, azulado.
Convertiste la rutina en magia,
suscitaste mi coraje,
me regalaste un milagro
emprendiendo ese viaje.
Esperaste mi llegada
sorprendiendo mi presente,
respetando el momento
de caricias, ausente.
Concentraste tu mirada en la mía,
cicatrizaste mi herida;
me cautivaste con tu ternura...
te adueñaste de mi vida
Autor : Eliana Roiger
30 de Abril de 2009





